El club del tigre blanco es una obra de aventura y de intriga, de desamor y sexo, descarnada por momentos; humana y sensual, como las pasiones que describe. A caballo entre España y Tailandia, entre lo sórdido y lo doméstico, Dolors Fernández nos narra una historia trepidante, con buenas dosis de ironía y cinismo, que acentúa más si cabe el destino trágico de algunos de sus personajes. En esta historia coral los caminos de sus cuatro protagonistas se cruzan y se bifurcan del modo más imprevisible una y otra vez, por obra y gracia de un potente afrodisíaco: los testículos del tigre blanco. La búsqueda incesante de este tótem constituye una metáfora sobre la felicidad, tal y como la entiende el mundo desarrollado. Sin embargo, entre la diversión y el sexo fácil aflora sin concesiones la degradación y la muerte. Los cuatro protagonistas, con sus propias circunstancias personales, componen un elenco de voces inusual. Por un lado Azucena, una joven española, desinhibida e impulsiva, aspira a comercializar el afrodisíaco adquirido en «el país de las sonrisas» para enriquecerse. En contraposición, Pip, un muchacho tailandés sin familia y sin recursos, «adoptado» por un misionero católico, opta por buscarse la vida en los bajos fondos de Bangkok. Por desgracia para él, se cruzará con un personaje tan siniestro como el Fantasma de la Ópera, proxeneta español y melómano frustrado. Finalmente, será Pakpao, una prostituta tailandesa, quien decida el desenlace y la que dé un giro sorprendente a los acontecimientos. El club del tigre blanco, una historia atípica y transgresora, donde la condición humana nos descubre su lado más turbulento.

Gaspar & Rimbau